
Hoy la Iglesia Católica celebra la memoria litúrgica de San Pío de Pietrelcina, nacido Francesco Forgione, sacerdote capuchino del siglo XX. Tras haber vivido largos años en el convento de San Giovanni Rotondo, el Padre Pío es uno de los místicos más queridos y venerados de la historia contemporánea. Llevó impresas en su propio cuerpo las llagas de la pasión de Cristo durante cincuenta años, atrayendo a multitudes inmensas de fieles en busca de consuelo espiritual. Excepcional confesor, capaz de escrutar los corazones con la luz de la misericordia divina, ha dejado un legado espiritual inmenso, que culminó también en la fundación de la ‘Casa Sollievo della Sofferenza’, un hospital de vanguardia nacido de la fe y sostenido por la Providencia. Su figura continúa inspirando a millones de creyentes en el camino de la oración y del amor por los que sufren.




