
Hoy la Iglesia católica celebra a Santa Faustina Kowalska, virgen y religiosa polaca de la Congregación de las Hermanas de la Santísima Virgen María de la Misericordia. Esta humilde religiosa, que vivió en la primera mitad del siglo XX, fue elegida por Jesús como mística y apóstol para difundir en todo el mundo la extraordinaria devoción a la Divina Misericordia. A través de su célebre ‘Diario’, titulado ‘La Misericordia en mi alma’, Santa Faustina transcribió las profundas revelaciones y los mensajes de amor recibidos de Cristo, recordando a una humanidad a menudo perdida que la misericordia de Dios es un océano infinito capaz de perdonar todo pecado y de ofrecer esperanza incluso en los momentos más oscuros de la historia.




