Hoy la Iglesia católica conmemora a San Roberto Belarmino, jesuita toscano que vivió entre los siglos XVI y XVII, recordado como obispo, cardenal, arzobispo de Capua y, sobre todo, como una de las mentes teológicas más brillantes de la historia cristiana. Figura clave de la Contrarreforma, el santo fue el autor de las monumentales ‘Disputas sobre la fe cristiana’, comúnmente conocidas como las ‘Controversias’, que representaron durante siglos el principal y más autorizado baluarte doctrinal de la Iglesia católica frente al protestantismo. Intelectual refinado pero, al mismo tiempo, hombre de profunda espiritualidad y humildad, Belarmino fue consejero de confianza de varios Papas y formador de conciencias, habiendo tenido el privilegio de ser el maestro espiritual de San Luis Gonzaga. Doctor de la Iglesia y hoy venerado especialmente como patrón de los catequistas, su figura sigue brillando por el perfecto equilibrio entre rigor científico-teológico, amor incondicional por la verdad y dedicación pastoral al servicio del Evangelio.




