
Hoy la Iglesia celebra la memoria litúrgica de Santa Madre Teresa de Calcuta, nacida Anjezë Gonxhe Bojaxhiu, una de las figuras espirituales más grandes y queridas del siglo XX. Nacida en Albania, la religiosa sintió su vocación desde muy joven y, tras ingresar en las Hermanas de Loreto, vivió esa extraordinaria ‘llamada dentro de la llamada’ que la impulsó a dejar el convento para dedicarse por completo a los más necesitados. Al fundar las Misioneras de la Caridad, la Madre Teresa transformó el Evangelio en acción concreta, inclinándose en los callejones y barrios bajos de Calcuta para recoger a los moribundos, los marginados y los olvidados por todos. Toda su existencia fue un faro luminoso de caridad evangélica y un acto de acusación silencioso pero potente contra la indiferencia global, que culminó con la concesión del Premio Nobel de la Paz. Su legado espiritual sigue vivo en la obra de sus hermanas en todo el mundo, recordando a cada creyente que en el amor al prójimo que sufre se encuentra el rostro mismo de Cristo.




