
El 2026 es un año especial para Vicenza y para la devoción a la Virgen de Monte Berico: se cumplen, de hecho, 600 años desde la primera aparición mariana en la colina que domina la ciudad, ocurrida según la tradición el 7 de marzo de 1426. Un aniversario importante, celebrado a través del Año Jubilar Mariano y de la Renacimiento, que acompaña durante todo el 2026 iniciativas religiosas, culturales y momentos de profundización dedicados a uno de los lugares más queridos y frecuentados de la espiritualidad véneta. La conmemoración se entrelaza ahora con la tradicional fiesta del 8 de septiembre, día en que Vicenza celebra solemnemente a la Virgen de Monte Berico, patrona principal de la ciudad y de la diócesis. Una devoción antigua, profundamente arraigada en la historia del territorio, que sigue atrayendo cada año a peregrinos y visitantes al Santuario, destino de un flujo de fieles que llega de toda Italia e incluso del extranjero. Según la tradición, el 7 de marzo de 1426, en un periodo en el que Vicenza estaba duramente azotada por la peste, la Virgen se apareció en la colina Berica a Vincenza Pasini, una mujer local, pidiendo que se construyera una iglesia en su honor y prometiendo protección a la ciudad. La aparición habría sido seguida por una segunda manifestación, el 1 de agosto de 1428, y poco después, el 25 de agosto del mismo año, habría comenzado la construcción del primer edificio sagrado en la colina. De aquella promesa, nacida en uno de los periodos más difíciles de la historia de la ciudad, habría tomado forma el Santuario de Monte Berico, convertido a lo largo de los siglos en un punto de referencia para la fe y un símbolo mismo de la identidad vicentina. El seiscientos aniversario no es, por tanto, solo un número ligado al pasado, sino la ocasión para recorrer una historia que, a distancia de seis siglos, sigue siendo vivida en el presente. Precisamente por esto, el 2026 ha sido proclamado Año Jubilar Mariano y de la Renacimiento, recordando el significado original de la tradición: la esperanza de una comunidad que, en un momento marcado por el miedo y la enfermedad, encontraba en la fe un motivo para mirar hacia adelante. Las celebraciones del 8 de septiembre adquieren así un significado aún más particular. El lunes 7 de septiembre, la tradicional subida orante hacia el Santuario anticipó la jornada de la fiesta patronal, mientras que el martes 8 de septiembre se celebrará la solemne Misa en honor a la Virgen de Monte Berico, momento central de una conmemoración que involucra cada año a toda la ciudad. También las iniciativas culturales y turísticas previstas en estos días contribuyen a relatar el vínculo entre Vicenza y su patrona, en un recorrido que une espiritualidad, historia, arte e identidad local. A seiscientos años de la primera aparición, la Virgen de Monte Berico sigue representando así mucho más que el recuerdo de un evento transmitido a través de los siglos. Es el símbolo de una relación profunda entre un lugar y su comunidad, de una devoción capaz de atravesar generaciones y de un Santuario que, desde la cima de la colina, continúa siendo para los vicentinos un punto de referencia visible y espiritual. El gran aniversario de 2026 se encuentra así con la tradicional fiesta de septiembre en un momento particularmente significativo: seis siglos después de aquella primera aparición, Vicenza vuelve a dirigir la mirada hacia Monte Berico, renovando una historia de fe y esperanza que sigue viviendo en el presente.




